Síndromes de políticosLA DESESPERACIÓN. Una docena de diputados de treinta de la H. XXVIII legislatura han manifestado sus deseos de seguir haciendo carrera política y dicen que presentarán sus solicitudes de licencia para participar en la próxima contienda electoral, por su arrojo, Efrén Velásquez Ibarra los alienta y les ofrece el apoyo de sus compañeros diputados para que vayan en pos de la victoria y al mismo tiempo se pitorrea de ellos declarando que su ausencia “no afectará en nada”. A los doce apóstoles se les pueden ubicar entre la clásica tipificación aristoteleana, los vivos que quieren y saben que no pueden, los inteligentes que no pueden y saben que no deben querer y los tontos que sin poder se aferran en querer, sin embargo, dentro de la ley o no, ellos se manifiestan con valor ciudadano. Dentro de los tiempos legales y desde el centro del circo hay que observar cuantos más se exhiben, la lista de los pretensos es muy extensa, pero los que se quedan esperando son los más probables de figurar.
En lo personal, se me hace mucha belleza que de los doce alguno pudiera concretar sus aspiraciones, con excepción de los que han hecho trabajo permanente en sus distritos y además son muy ruidosos, como Gisela, Fortunato y Roberto, los demás son de lo menos representativos y por lo tanto, los que menos posibilidades tienen. Sus aspiraciones hay que enfocarlas dentro del derecho de participar que les asiste y que al sentir que sus posibilidades se reducen o que nadie las toma en cuenta, se lanzan como espontáneos exhibiéndose en las notas periodistas para que quede constancia que: <
EL INFORTUNIO. En los medios de información, Fortunato Guerrero, hace publica su aspiración a ser el candidato de su partido por la presidencia municipal de la capital nayarita, siempre y cuando su partido lo señale como la persona idónea para ocupar la mencionada representación. Diputado identificado con la corriente liberatista, Fortunato Guerrero se ampara en las decisiones partidistas porque en el rating magisterial para ser señalado por el "líder moral" se encuentra superado por otros (Gerardo, Aníbal, Arturo, Luis, Rubén, etc.) con más méritos personales y menos trabajo político que los que tiene el respetuoso legislador, por lo tanto, tendrá que esperar hasta el último rescoldo la decisión que calme sus pretensiones. El "sí aspiro" del Diputado, tiene indudablemente un mérito, el haber sido reiterado en el momento en que se pone en entredicho si violan o no la ley quienes revelan sus aspiraciones políticas anticipadas, su conducta debe valorarse enfocando la violación de los derechos individuales, los cuales no pueden ser restringidos por ninguna autoridad y mucho menos, por un partido político, ¿en que país vivimos?
Fortunato Guerrero es el único diputado de extracción liberatista que superó los obstáculos que le puso el consejo político (entre ellos su "líder nato), al ganar el derecho de ser diputado por el V distrito, preelección en consulta a la base y la elección en los comicios estatales. Guerrero ha sido el diputado que ha tomado más en serio su papel respondiéndo a sus electores con presencia y gestiones reales como ningún otro representante, lo cual se coloca, como aspirante meritorio a ser escogido por su partido y si en realidad se escoge uno representativo, ese debe ser Fortunato y no me equivoco, sería un candidato mejor que cualquiera de los arriba mencionados, sobre todo, porque lo que electoralmente ha hecho Fortunato ha sido producto del esfuerzo y no del privilegio.
LA DESVERGÜENZA. Los PeRDerianos son el ejemplo fehaciente de la desvergüenza democrática en todos los niveles, de la cual no se escapan López Obrador y Cuauhtémoc Cárdenas, el primero por su mal simulada participación y el segundo por su infausta declaración que solo vino a resaltar el turbio ambiente postelectoral de la dirigencia nacional del PRD y ha validar el deterioro moral del partido que fundó. La elección de las dirigencias nacional y estatal fue un remedo democrático que tan solo el escándalo podría ocultar, los resultados intrascendentes que se obtuvieron en las urnas y el proceso plagado de vicios prianos que tanto han criticado, por eso crearon la batahola y por eso la mantienen, no obstante, que el contubernio ya existe entre los líderes de todas las tribus. Tan solo en Zacatecas un estado perredista con un padrón de 163 mil militantes se obtuvo una votación real del 15%; en el 50% de las entidades hubo protestas relevantes por lo que se consideró un fraude fraguado por Leonel Cota, máximo dirigente nacional; y, ante la desconfianza generalizada, el conteo de la mayoría de los estados se traslada a la sede nacional, de donde, saldrán debidamente maquillados, el proceso electoral del sol azteca “ha llegado a grados tales de desaseo que exhiben extremo de su degradación”, dijo C. C., lo que significa que las elecciones perredistas, dentro de su realidad fueron normales.
LA TRAMPA DEL BOBO: Esta revelación hecha por un columnista de el diario REALIDADES, donde se asienta con mucho convencimiento personal, la red de conspiraciones en las altas esferas políticas con el propósito de acabar con las aspiraciones políticas de Gerardo y diezmar el poderío político de Liberato, lo cual se haría realidad, si se les hace caer en la trampa del bobo que tienden sus adversarios políticos. En la trama, intervienen los personajes de la realidad política del estado, quienes agrupados, maniobran para proteger a futuro sus intereses personales y políticos. Con papeles protagónicos de Ney, Liberato y la actuación especial de Doña E. E., los demás papeles son segundones aun cuando hayan sido o tengan mucho dinero.
En el guión se subraya la operatividad de: los verdaderos emilistas que intentan demostrar que neyismo no es lo mismo que emilismo y que Gerardo (Liberato) se convierta en el político más fuerte de la entidad para acotar y limitar al gobernador; las fuerzas oscuras que intentan impedir ese desaguisado histórico y destruir la posibilidad de un cacicazgo estatal en manos de Liberato; los dinos del priismo, que en peligro de extinción, tratan de llevar agua a su molinito del río revuelto; y, la alianza PRI-PANAL que pretende diezmar el poder político del líder sempiterno y frenar sus ambiciones que representan un peligro total para lo que se cocina en la política nacional y donde el único chicharrón que truena es el de Elba Esther.
Dentro de lo real, se hace mención: de la encuesta de COPyS realizada en Tepic y que no favorece con mucho a Gerardo, por lo tanto deberá seguir en el Senado declarando el alto honor que implica estar en el foro nacional más importante y esperar que su líder lo haga superar tal adversidad, encauzándolo brincando trancas para la gubernatura; lo inverosímil, que a un personaje sin la mínima trascendencia magisterial como Fouché Delgado se le atribuya el divisionismo del liberatismo; lo didáctico, el rechazo social de los ciudadanos cansados de los caciques y que debe demostrarse con el voto de rechazo o diferenciado a toda manifestación de los pillos; lo encomiable, la mezcla de fantasía y realidad puesta por el autor; y, la apreciación personal, primero, es posible que a Gerardo se le impida que realice las pretensiones de Liberato ya que, la imagen del segundo, impide ver la realidad del Senador que no ha demostrado gran cosa por ese inconveniente, aun cuando ello, le importe un bledo al padre que siempre ha considerado que el poder convierte los defectos en virtudes, y segundo, a Liberato lo pueden considerar de todo, pero menos de bobo que se chupa el dedo, por el contrario, si éstos personajes oscuros siguen pensando que la política es solo tenebra en el laberinto de los infausto políticos en lugar de ir a comer polvo como lo hacen Ney y Liberato, entonces, prepárense porque "cosas veredes, Sancho, que temblarán las paredes”.





